• José Miguel Flavián Erlac

Gran Consumo UK: evolución a la baja.

Nos acercamos al fin del primer semestre del año, y van apareciendo en la prensa económica algunos resúmenes de lo que llevamos de año, junto con las notas de los institutos que siguen las ventas del gran consumo.

El 2022 prometía completar la recuperación económica y volver a la vieja normalidad. Sin embargo lo empezamos con el azote de la variante omicron, y en estos últimos meses, una mezcla de circunstancias derivadas del efecto de la pandemia y por la invasión de Ucrania por parte de Rusia, nos supone enfrentarnos a un aumento de costes como no se veía en mucho tiempo: sube el precio de la energía, de la logística, y el coste de muchas materias primas, resultando en una inflación que no veíamos en UK desde el 2011. Según Kantar, la inflación que miden en los productos del gran consumo se situó en el 5.9% interanual el pasado mes de abril.

Según este mismo instituto, en abril las ventas del gran consumo perdieron un 4.8% respecto al año anterior . Es un ajuste esperado, a medida que vamos recuperando el ritmo de vida anterior a la pandemia, pero que ahora está impulsado por las familias que buscan alguna forma de aliviar su situación económica delicada. Parece que una parte importante de esta pérdida la está absorbiendo la compra online, que según Nielsen pierde un 18.5% durante abril mientras que la compra física en tiendas crece ese mes un 0.8%. A pesar de la pérdida, sigue siendo el online un canal importante: en las últimas presentaciones de resultados, Tesco y Sainsbury’s sitúan las ventas online alrededor del 15% de su facturación, y no llegaban al 10% antes de la pandemia.

Los discounters son los que más están creciendo en este escenario, con un 4% más de ventas cada uno de ellos, y solamente Tesco salvándose con un -4.8%, algo menos que el total del mercado, y el resto de cadenas llegando a vender hasta un 10% menos que hace un año (Asda y Morrisons, los que han lanzado la primera iniciativa de bajar precios de este nuevo ciclo de crisis).

El número de visitas a tiendas se mantiene estable, pero sigue descendiendo el tiquet medio de caja (un 4.5% menos en este periodo). Puede parecer natural, a medida que vuelven las compras entre semana, las misiones de comprar algo para cenar, etc, pero tanto Kantar como Nielsen lo atribuyen a que los compradores están siendo muy cautos y empezando a tener cuidado con lo que compran.

Uno de los principales cambios que ha traído este periodo de confinamientos y restricciones es que pasamos más tiempo en casa. Según Transport of London, los niveles de ocupación de la red de transporte público en Londres están a la mitad del tiempo pre pandémico, y esto se debe a que todavía no han vuelto los turistas a Londres, ni los londinenses van a trabajar a las oficinas con la regularidad con la que se hacía hasta el 2019. La inmobiliaria Remit calcula que el nivel de ocupación de las oficinas en UK se sitúa en un 25%, entre que algunas empresas han decidido reducir el tamaño de sus oficinas y los empleados no van cada día. Que los consumidores pasen más tiempo en casa va a seguir beneficiando a los supermercados, aunque en menor medida que hasta ahora. Están desarrollando gamas para atender a las personas que trabajan desde casa y no quieren preparar comidas, aunque también esperan ver que con la crisis vuelva la demanda de más platos preparados para compensar que los clientes saldrán menos de restaurantes, e incluso demandarán más ingredientes para cocinar más, y no gastar tanto dinero en productos de valor añadido.

Tesco explica a sus clientes como comer bien gastando menos dinero.

Y como bien saben, a la crisis que compartimos con el resto del mundo, tenemos que ponerle el sombrero del Brexit, que complica todo un poco más. Va a alargar un poco más las causas que hacen que aumente el precio de los productos de consumo, por lo menos hasta el año que viene, según el Banco de Inglaterra (la inflación general es ahora del 7%, y el Banco de Inglaterra espera cerrar el año con un índice del 10%, y un 2% para el 2023). Por eso nos queda un año en el que el ajuste por parte de los consumidores va a ser mucho más severo que hasta ahora, sobre todo a partir de septiembre, cuando los hogares utilizan más energía para las calefacciones. Según Nielsen, un 16% de los compradores ya están dejando de comprar productos para evitar gastar más de la cuenta, y esto no ha hecho más que empezar.

Otro indicador de lo complicado que va a ser el año es el índice que mide el número de empresas cotizadas en bolsa en UK que en la presentación de resultados anuales advierten que los beneficios del ejercicio en curso van a ser menores que los últimos. Es una información que recopila EY-Parthenon. Estas alertas han aumentado en un 44% durante el primer trimestre del año respecto al periodo del año anterior. Una tercera parte de las empresas de comercio minorista han anunciado que sus beneficios van a reducirse por culpa de los costes de energía, transporte y materias primas y la dificultad de contratar empleados , notablemente Tesco, Sainsbury’s y Morrisons, tres del top 4 del gran consumo, junto con algunas otras cadenas como McColl’s, tiendas online com Virgin Wines, entre otros.

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